Las 3 V: Venustiano, Villa y Vasconcelos

Marcos Aldana Aguirre.- VASCONCELOS.-Cuando EU permitió que tropas de Carranza pasaran por su territorio para rematar a la División del Norte, Villa lanzó el Manifiesto de Naco en noviembre de 1915 protestando contra el presidente Wilson.

Texto que escribió Vasconcelos pues refleja un conocimiento de Historia que Villa no pudo tener, y habla de su tema favorito: el Tratado de Mac Lane-Ocampo. Apoya al clero y nombra a Wilson “profesor luterano”.

¿Villa maestro de Historia? ¿Y clerical?

Vasconcelos fue clerical, Cura sin sotana. Es paradójico que Obregón recalcitrante anticlerical, lo tuviera de ministro de Educación. Por la antipatía del oaxaqueño contra Carranza debió nombrarlo.

Obregón batió a Huerta y a Villa; y cuando Carranza no lo escogió para sucederlo, también a él.

En el manifiesto de Naco Villa dice “fuimos a una convención a Washington”. El que acudió fue Vasconcelos, no Villa. Los latifundistas gringos no querían a Carranza; sabían de su proyecto de ley: “el subsuelo es propiedad de la nación”. Tenían propiedades por casi la quinta parte de México. Pero en las crónicas villistas el latifundista era Terrazas.

Vasconcelos escribió autobiografías donde él es el Muchacho de la película.

Candidato a la presidencia perdió con Ortiz Rubio, quien al tomar posesión recibió un balazo. En 1928 Obregón se reeligió y el día 17 de julio fue asesinado; fueron los autores León Toral y la Madre Conchita. 

DON VENUSTIANO.- Cuando Madero pensó en transar con don Porfirio Carranza irrumpió la asamblea diciendo: “Revolución que transa, revolución que se pierde”. Cuando la Revolución parecía perderse al ser asesinado Madero, Carranza inició el combate contra el usurpador.    

Carraza es la figura más fuerte de la Revolución, pues llevó los postulados a la Constitución de 1917. Fue un presidente honesto y patriota, pero no se ha hecho una película de su trayectoria. Zapata y Villa son más folklóricos; Tony Aguilar, el supermán de los charros mexicanos, los ha interpretado. Para él, hasta Heraclio Bernal era más figura para llevarlo a la pantalla que Carranza.

Mucha culpa debe tener la secretaria de Educación Pública de que los valores nacionales sufran esa devaluación, donde los caciques y bandoleros son más imagen para el pueblo que los que verdaderamente hicieron patria, excepción de Benito Juárez.

Pero hasta Porfirio Díaz tiene sus películas: se dice que fue muy patriota y honesto, pero al estallar la Revolución los norteamericanos tenían en latifundios más de la cuarta parte del territorio nacional. Y don Venustiano Carranza dejó las bases jurídicas para que se les empezaran a confiscar sus propiedades.

VILLA.- Hay infinidad de películas sobre su trayectoria e infinidad de estatuas ecuestres por todo el país. Es que esculpir jinetes en sus caballitos es muy redituable para los escultores y develar esos trabajos da mucha promoción a alcaldes y gobernadores, pero la realidad es que el Centauro del Norte protegió los intereses precisamente del Norte.

El laureado historiador estadounidense Ramón Eduardo Ruiz dice en ‘México, la Gran Rebelión’: “Villa no desdeñaba los beneficios de la ganancia pecuniaria. Reveló tener un agudo instinto de lucro; siendo rebelde, era también empresario… Gustavo Madero le entregó 10,000 pesos para que ayudara a su hermano a tomar Juárez, que utilizó para comprar una carnicería en Chihuahua.

Compró una empacadora por 50,000 en Juárez. Fue socio de la Peyton Company. Tuvo una carnicería en El Paso. El Hotel Hidalgo en Parral fue de su propiedad. Y un almacén de granos. Aguirre Benavídez dice que en los garitos de Ciudad Juárez “los jugadores norteamericanos dejan a Villa de utilidad líquida de más de veinte mil dólares mensuales”.

También afirma las cantidades de dinero que recibía de empresarios gringos, aunque no dice por concepto de qué. Obvio, para cuidarles sus latifundios. En uno de sus manifiestos Villa confiesa que les cuidó propiedades.

Sin embargo, para sus seguidores era un Robin Hood, porque ignoraban que compraba a los aparceros las cosechas a bajo precio para revenderlas caro y amenazaba con fusilarlos si protestaban.

Y es el personaje que más libros y películas de él se han hecho. Paco Ignacio Taibo, ahora funcionario en la administración de AMLO, es uno de tantos que han escrito sus andanzas, aunque ni siquiera conoce Parral, donde se la tenían sentenciada. Pero ahora parten cabalgatas desde el sur de EU hasta Parral.

Y para los efectos cinematográficos Carranza era el villano.